Tony Boza: Bonos, aumento de la gasolina e inversión productiva recuperará el salario

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El pasado 27 de abril, el gobierno de Nicolás Maduro decretó un incremento del salario mínimo a hacerse efectivo a partir del 1° de mayo, con lo que el piso de la remuneración mensual pasó de Bs 250 mil a 400 mil, equivalentes a 2,33 dólares al momento, mientras que, sumando la bonificación de alimentación, el ingreso ascendería a Bs 800 mil (4,66 dólares).

El incremento en modo alguno podía ser significativo, debido a la cotización de los precios en dólares y la inflación. Para el momento del anuncio un cartón de huevos tenía un valor de Bs 848 mil, por lo que el ingreso no sirve para que una familia pueda adquirir siquiera los productos de la canasta alimentaria. Hasta el momento, los venezolanos han aguantado la situación, en parte por el bajo precio de los servicios públicos y de la gasolina, prácticamente gratis, pero en los últimos meses, y con el agravante de la situación de cuarentena debido a la pandemia del coronavirus, las deficiencias y escasez de los mismos ha llevado a que se tenga que pagar también en divisas para tener abastecimiento de agua, adquirir una planta eléctrica o hacer una reparación de este sistema, y ahora, por la gasolina.

Con una industria petrolera notablemente disminuida, las posibilidades de recuperación para el país lucen difíciles. Sin embargo; para el economista Tony Boza, quien ha sido asesor de Nicolás Maduro, la situación generada a raíz de la llegada de la covid-19 tiene un aspecto positivo, y es que puede ser el catalizador para que en el país se tomen las acciones definitivas que puedan reactivar el aparato productivo y recuperar la capacidad adquisitiva de los venezolanos.

Tomar decisiones importantes plantea Tony Boza

“El Gobierno tiene que tomar decisiones claves, el problema de la gasolina es circunstancial, y cuando se recupere hay que sincerar algunos procesos, y el primero de ellos es el de los subsidios, que deben ser de manera directa. El subsidio, no lo puede aportar el bien en sí mismo (para todos), porque cuando lo hace, lleva a que ese recurso vaya a otro país. Ejemplo de esto es mantener la gasolina barata, que favorece el contrabando hacia Colombia”, expresó Tony Boza en entrevista con TalCual.

Recordó que Colombia, en 2007 tenía una exportación que no llegaba a seis mil millones de dólares en productos petroleros y derivados, pero que, producto de la extracción ilegal, lograron estructurar un mercado interno para la gasolina que entra “por los caminos verdes” y pasó entonces a 32 mil millones de dólares en menos de cinco años, sin haber hecho inversión en el aparato de refinación.

“Esa inmensa capacidad de recursos, son venezolanos, hechos por mano de obra venezolana. Todo el deterioro que ha sufrido Pdvsa la falta de mantenimiento de algunos procesos tiene que ver con la merma del brazo financiero de la propia empresa. La propuesta del diputado David Paravisini y mi persona cinco años atrás fue pasar a un esquema de subsidios directos y eso es perfectamente posible, hoy es más posible que nunca, que la persona se inscribe en el carnet de la patria, se determina que médicos, productores del campo, periodistas, etc.  deben tener una retribución importante, y se les asigna un bono para comprar combustible”, precisó Boza.

El economista, que conduce junto a Juan Carlos Valdez el programa Boza con Valdez que se transmite por Venezolana de Televisión, sostiene que el combustible tiene que tener un precio, si no el internacional, sí uno muy cercano, para poder evitar el contrabando y afirma que esto no se ha hecho porque hay intereses, con gente del aparato del Estado, pero también de actores económicos, que viven de eso.

Compensación salarial

Otro elemento que plantea Boza tiene que ver con la compensación salarial. “No es el Estado ideal, pero hay dos factores que producen los bienes, capital y trabajo. El capital productivo real está siendo remunerado de forma incorrecta porque la desviación del sistema cambiario lo impide; si el Gobierno entrega bonos, que no puede ser una política eterna, no está inyectando excedentes de liquidez en la economía, el Estado lo que está haciendo es compensar una distorsión y restituyendo la paridad del poder adquisitivo, cuando el sistema económico no puede hacerlo, pero si esto lo haces de un solo golpe va a haber un universo de pequeñas y medianas empresas que no van a poder asimilar el proceso, la idea es que  el Gobierno pueda tener un sistema de bonificaciones que compensen la capacidad adquisitiva, no es inflacionaria porque no es un excedente de consumo”, detalló.

Destacó Tony Boza que el ingreso en Venezuela no debe calcularse solo con lo que el trabajador percibe como salario y bonos, sino que hay otros factores que inciden en lo que realmente percibe.

«En Venezuela también hay que operar con otro elemento, que es el salario social, que comprende los complementos al salario y tiene que ver con el acceso a bienes como alimentos, que se da en el caso de la bolsa CLAP y otros programas de alcaldías y gobernaciones; el acceso a la medicina, a través del servicio gratuito de la red de ambulatorios y de Centros de Diagnóstico Integral y de Salas de Rehabilitacion Integral, todo lo cual entra en los gastos que las familias hacen para poderse sostener, pero que en Venezuela resultan gratuitos, con algunas dificultades de acceso pero resultan gratuitos, lo mismo  que los servicios a pesar de que hay un deterioro en los últimos tiempos», detalló el economista.

Citó también el programa de la Misión Vivienda, con la cual muchas familias de bajos recursos han logrado una vivienda propia. Contrastó esto con lo que se vive en ciudades como Bogotá, Colombia, de la que dijo que el 90% de la población vive en condición de alquilados, por el alto costo de los inmuebles.

Liquidez no inflacionaria

Tony Boza insiste en que inyectar dinero a la economía a través de bonos no genera inflación. Recordó que el notable economista John Kenneth Galbraith, quien llegó a presidir comisión de precios de EEUU después de la II posguerra, afirmó que a las personas les cuesta creer cómo la banca genera dinero, y explicó que cuando la banca del Estado genera una unidad monetaria, la privada puede crear hasta ocho bolívares. “Eso lo llaman expansión monetaria, la central lo que genera es el dinero duro. La banca, cuando le piden un préstamo, no va a la bóveda a ver si le queda dinero. ¿No tiene respaldo? Sí lo tiene, el bien que estás poniendo como garantía para pedir el préstamo. El dinero lo pones a producir, pero si te va mal y fracasas, cuando pierdes la posibilidad de pagar, la banca recupera el bien. Eso pasa con todo el sistema crediticio cuando está orientado a la producción de bienes reales y está avalado por bienes como garantía”, argumentó.

A su juicio, la cuestión es cómo se cambia la mentalidad de algunos políticos, economistas y gerentes para que entiendan que algunos procesos les son favorables. En este sentido agregó que, si el Gobierno genera bonificaciones, en un país donde el salario está entre dos a cinco dólares, lo que pone en manos del público lo que hace es restituir el desequilibrio de un mercado distorsionado, que lo está de esa manera por la renta petrolera y su distribución”

Nivelación de cargas

Desde la perspectiva de Tony Boza, la pandemia está propiciando una oportunidad para concentrarse en la economía real o productiva y dejar a un lado la especulativa.

“Hay una tendencia mundial a que se nivelen las cargas; la pandemia tiene una parte positiva, si se puede llamar así, y es que ha obligado a la humanidad completa, al aparato productivo mundial, a considerar un elemento que viene siendo tratado por algunos economistas como Joseph Stitglitz, Paul Krugman, ambos ganadores del premio nobel de economía, así como el propio Thomas Piketti,  quien ha tenido un impacto y ha hecho un balance sobre países como Francia e Inglaterra, y ha sacado conclusiones bien interesantes”, señaló Tony Boza.

“El elemento central –continuó- es que el esfuerzo que se ha venido haciendo de todo el aparato mundial de producir bienes y servicios reales estaba siendo fagocitado, asfixiado, por una economía de carácter especulativo, el sistema bursátil del planeta, que una parte está dirigido a potenciar empresas, cuando se trata de acciones que son colocadas en la bolsa para ampliar algún tipo de producción específica en el mercado, pero por lo general, la mayor parte de las transacciones, lo que llaman economía ficticia, estaba orientado sobre todo a transacciones especulativas, que no generaban nueva riqueza sino que simplemente ampliaban la riqueza particular de actores que no estaban vinculados al aparato productivo real, la financiarización de la economía mundial”.

Indicó que Piketti alertó en El Capital en el siglo XXI, que uno de los indicadores de que el capitalismo estaba agotándose era que, en la distribución del excedente, para la apropiación de la ganancia estaba pesando mucho más la gerencia que la producción de nuevos capitales. La mayor parte del esfuerzo estaba orientado a derivados financieros y esa serie de productos bursátiles que tienen un bien subyacente, pero que –asegura Tony Boza- es una especia de pirámide o juego de Ponti.

Especulación con las divisas

Toy Boza considera que en Venezuela venía pasando algo similar, y que, aunque no se daba al estilo de Wall Street o las bolsas de Pekín o Londres, se veía en la manipulación cambiaria. “El gran negocio era poner la mano a los dólares baratos del Estado, política que pudo haber tenido un origen loable que era el control de los recursos en divisas”, sostuvo.

Según las cifras que maneja Tony Boza, desde los años 50 hasta el presente, entre el 98-y 99% del total de las divisas que ingresaron al país, provenían del sector público, ya que la producción nacional no tenía capacidad competitiva con el mercado internacional. “Todo el ahorro y la inversión financiera vienen o bien del sector público o de la intervención financiera, esto último en un sentido amplio, no estricto, porque los bancos deberían canalizar los recursos a la inversión en producción real pero no fue así. Todas las políticas que ha implementado el Gobierno en términos económicos han fracasado en términos económicos debido a que la inversión financiera se ha desviado a la manipulación cambiaria, al manejo de la distorsión cambiaria, lo que transversaliza cualquier aspecto de la vida”.

A juicio de Tony Boza, eso creó una distorsión en el mercado laboral. La retribución laboral del venezolano, si lo pones sin mediar ningún análisis, está ganando entre dos y cinco dólares; hay un desequilibrio profundo que no solo daña al trabajador, también al empresario, que si no tiene un mercado demandante, que tenga capacidad adquisitiva no puede mantener un programa de producción con base a ganancias normales”.

Bicicleta financiera

“Lo que ha sucedido es que todo el aparato, incluyendo los funcionarios que rigen el mercado bancario, lo que hacían era que buscaban una empresa a la que le daban un préstamo, le cobraban una comisión fuera de la ley, y con bolívares baratos compraban dólares. Luego vendían una parte de esos dólares, que ya habían incrementado su valor producto de la distorsión cambiaria, pagan el crédito, y queda un excedente, una ganancia que no produjo ningún bien y esto mermaba la capacidad real de la economía”, explicó el economista.

Sostuvo que, de ese diagnóstico derivan las acciones que debe tomar el gobierno y los actores económicos. Considera que esa fórmula simple como la mayoría de economistas diagnostican los problemas de la nación, según la cual toda la inflación y el hecho que todo el mundo quiera comprar divisas, se debe la inyección monetaria, es falsa.

“Si lo analizas fríamente, los factores que generan la producción, capital y trabajo, encuentras que el capital está retribuido por el manejo del sistema cambiario, por la manipulación cambiaria, le llaman la bicicleta financiera.

Precios acordados

Otro elemento, que podrá incidir en la recuperación de la capacidad adquisitva, según Tony Boza,  tiene que ver con manejo de los precios de los productos de bienes y servicios. A finales de abril, el gobierno de Nicolás Maduro se reunió con algunos actores económicos para  conformar un listado de bienes a los que se les asignó un precio para el consumidor final. La lista ha sido objeto de algunos cambios pero no se está cumpliendo del todo. No obstante; Tony Boza cree que se debe avanzar en este sentido

“Esta es la segunda vez, por lo menos la segunda con fuerza, que se intenta establecer precios acordados, la primera no funcionó, pero en esta oportunidad hay mayores posibilidades. En la primera ocasión, los actores que prevalecieron en las mesas de discusión, no era gente que iba a ver cómo relanzar la economía, sino los que querían ver cómo ponerle mano a los últimos resabios de la oleada de dólares baratos; pero el Estado ahora no tiene capacidad de producir las divisas en suficiencia para atender los problemas del Estado, el mantenimiento de las industrias del Estado y la Economía”.

“Ahora –prosiguió- los dólares que se van a poner son los del empresariado, ¿va a prevalecer el especulativo? No, sino el que tiene cuatro galpones, 200 máquinas, que tiene un personal al que ha tenido que pagar bonos extras. Ese empresario está apuntando a captar mercado”, aseguró Tony Boza.

Insistió en que, cuando se inyecta liquidez para compensar factores productivos no se genera inflación porque no se genera una demanda excesiva. “Si un empresario está a 40% de su capacidad, lo que hace es invertir para producir más”.

Bonificación

Tony Boza aseguró que hay varias cosas que se pueden hacer para que los trabajadores vuelvan a contar con dinero y así incrementar esa demanda que puede garantizar las ganancias de los sectores realmente productivos.

“Juan Carlos Valdez viene planteando que se puede hacer un incremento sustancial en la administración pública, que se haga un pago que va a impactar a la economía y va a obligar a que haya un equilibrio hacia arriba en el sector laboral. Él planteó un pago de cinco millones de bolívares, que puede actualizarse a siete. Eso significa que el Estado puede absorber esa plantilla de más de dos millones de trabajadores públicos, y generar un proceso de restablecer la paridad del poder adquisitivo”, indicó.

Dijo que el sector industrial, comercial lo hará con un ritmo diferente pero lo puede hacer. “Conozco muchos empresarios y no conozco uno solo que no le esté pagando a sus trabajadores en dólares; entonces lo que van a hacer es normalizarlo, pasarlo a la parte formal, generar un proceso que tiene que ver con sincerar la economía en términos de restituir los factores que van al flujo productivo”.

Sistema de garantías recíprocas para la banca

El elemento final que Tony Boza considera para esa posible recuperación económica que avizora es el de un trabajo racional por parte de la banca, que a su juicio no puede continuar actuando como lo hizo hasta ahora.

“La banca, no puede seguir como en los últimos 15 años, viendo cómo se ganan más dólares haciendo cualquier trampilla. Tiene que haber un papel regulador y un compromiso que todo el sistema crediticio debe ir orientado a la economía real”, apuntó Boza.

Al respecto, plantea reponer el sistema de garantías recíprocas para el otorgamiento de créditos. “Cuando una empresa le va bien pero no tiene bienes de fortuna, entrega garantías para acceder a los créditos. El gobierno también tiene una fórmula, una especie de caja de ahorros para la inversión, donde la garantía la absorbe el Estado; entonces, si al final no resulta el negocio, aunque es poco probable porque en Latinoamérica 60% del empleo lo genera las PYME y en el PIB tienen un impacto importante, se recupera el bien que se entregó como garantía. También puedes generar incentivos hasta de intereses cero como han hecho en Europa y EEUU”, concluyó.

Con información de Tal Cual

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