Personal del Calles Sierra en riesgo por falta de implementos de bioseguridad

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En una ruleta rusa constante se siente el personal que labora en el hospital Dr. Rafael Calles Sierra de Punto Fijo, donde no existen los implementos de bioseguridad necesarios para la atención de los pacientes sospechosos de Covid-19.

Esta semana se encendieron las alarmas por parte de médicos, enfermeras y personal de mantenimiento del centro asistencial más concurrido en Paraguaná, ante el repunte de casos de Covid-19 en la localidad.

Ciudadanos valientes rompieron el silencio para dar a conocer la situación por la que atraviesan los profesionales, que con mística acuden diariamente al hospital Dr. Rafael Calles Sierra de Punto Fijo, donde se arriesgan a ser contagiados por falta de implementos de bioseguridad.

De hecho, este sábado se dio a conocer la denuncia del caso de cuatro médicos que el pasado miércoles, atendieron a una joven de 21 años, embarazada y que al aplicarle la prueba rápida de Covid, arrojó resultado positivo.

Glenis Loaiza Medina, periodista y madre de una de las médicos que estaba de guardia y atendió a la joven que hoy se encuentra en el hospital centinela de Coro, denunció que a su hija la llamaron para decirle que debía quedarse en su casa en aislamiento y le recomendaron tomar algunos medicamentos.

“Hasta este momento nadie del sistema de salud ha venido a ver a mi hija, ni a ninguno de los otros médicos que se encontraban de guardia el pasado miércoles, en el HCS. No han aplicado ningún protocolo sanitario por parte del personal de Epidemiología, ni han suministrado medicamentos”, expresó Loaiza Medina.

Otra denuncia que se dio a conocer este sábado, fue efectuada por Kenny Azuaje, quien labora en la sala de Triaje del mencionado hospital, quien refiere que hoy estuvo a la espera de la dotación del traje de bioseguridad por parte de la dirección del centro asistencial, pero nadie le dio respuesta, por lo que se niega a atender a los pacientes por temor a los riesgos que conlleva al no tener ningún tipo de protección.

Azuaje explicó que hace una semana, iban a renunciar ocho enfermeras y ocho camareras, precisamente por la falta de equipamiento para el personal de los trajes de bioseguridad.

“No nos negamos a trabajar, siempre y cuando se nos garantice nuestra seguridad, porque tenemos familia y no podemos arriesgarlos a ellos”, señaló la TSU en Enfermería.

Estos trabajadores portan tapabocas porque los compran con su propio dinero o en algunos casos, los obtienen de fabricación casera.

Hace unos días, el gremio médico emprendió una campaña en pro del personal de salud del HCS, solicitando la colaboración de la ciudadanía en cuanto a insumos como antibacterial, alcohol, mascarillas y guantes, ya que las autoridades sanitarias de la región no están cumpliendo con estos suministros.

Blanca Sánchez, Cnp 9237

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