ESTRATEGIA y CONSENSO…

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Viabilicemos el país

El drama y el caos socio-existencial que se vive en Venezuela, nos debe impulsar a TODOS, sin distinción ideológica, partidista o gremial, a SUMARNOS al sentimiento popular que recorre ciudades, calles, avenidas y barrios: LA NECESIDAD del CAMBIO.

Como imperativo categórico moral kantiano, debemos despojar del poder político, bajo las normas previstas en la Constitución (CRBV), al pseudo Estado actual, que ha degenerado, por su propia naturaleza, en anomia social, Estado fallido y régimen autoritarista-hegemónico, como lo ha definido el politólogo John Magdaleno. Y aquí no estamos hablando con sutilezas.

El apocalíptico caos nacional no le permitirá a Maduro subir reconocimiento, por otro lado, el tiempo transcurrido sin lograr el objetivo principal (cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres), hace que la Asamblea Nacional (legítima) vaya perdiendo su encanto, alimentando así la incertidumbre; pese a que la constante estadística sigue siendo de que “Maduro se vaya ya”.

 La OPOSICIÓN NACIONAL (no la personifico, porque es y debe ser un constructo colectivo), ha mostrado en tiempo reciente, rasgo dubitativo, atomización y amenazas endógenas y exógenas que atentan la cohesión unitaria, aquella con la cual se alzó con la arrolladora victoria de las elecciones parlamentarias del 2015. Hoy la dinámica política es diferente y el colapso social del país, es más que evidente.

Necesaria es la búsqueda de una estrategia opositora para viabilizar el país y hacer factible un proceso transicional. Ella debe ser concreta, realista, flexible, proyectiva, pero sobre todo “consensuada”, para poder acceder al logro del objetivo aun no alcanzado. Importante será la construcción de una nueva narrativa política y social, que nos permita unirnos por encima del odio y la venganza.

La primera (1era) acción en esta búsqueda y tarea pendiente, es partir de lo afirmativo. No todo está perdido. No caigamos en fatalismos escatológicos, que no tienen otro objetivo que mellar el ánimo de espíritu de lucha. No se ha llegado al fin de los tiempos. Tenemos que volver a soñar, a creer, a convencer y entusiasmar a esa franja poblacional porcentual de 83-85 % del país, que anhela un CAMBIO en positivo.

Los líderes hoy están llamados por la historia y la realidad misma, a desprenderse (momentáneamente) de aspiraciones personales, y atreverse a la suma de una gran cruzada civilista por Venezuela.

La segunda (2da) proposición a considerar es, asumir la realidad, con toda su complejidad, tal cual se nos presenta en su plena fenomenología. Esto conlleva el aprender a leer los signos de los tiempos: las luces con sus sombras, reconocer ÉXITOS y ERRORES, examinar las acciones emprendidas, hacer balance y control de daños, para poder valorar las que han surtido efecto positivo y revisar aquellas que no se han ajustado a la dinámica país, y no han traído consigo los resultados esperados por los factores democráticos.

La recomendación técnica a la OPOSICIÓN NACIONAL, es hacer un ejercicio de acercamiento pleno a la VERDAD. Solo despojados de ataduras, complejos, personalismos, clichés, convencionalismos y candidaturas, podrán activar una verdadera CONCERTACIÓN (más que unidad), que sea sinergia, donde converjan los partidos políticos que conforman la A.N legítima y los sectores más representativos y con real tejido social en el territorio nacional.

Tan necesario es el liderazgo de Juan Guaidó, Ramos Allup, Leopoldo López, Delsa Solorzano, Capriles, Rosales, pasando por el de María Corina Machado, Antonio Ledezma, Diego Arria, y culminando con Henry Falcón y Francisco Rodríguez en lo político, pero como la estrategia general debe ser transversal en su aplicabilidad, se deben sumar factores organizados como el empresarial, sindical, universidades, estudiantes, iglesias, gremios profesionales, y personalidades que descollan respeto y dignidad en el país político. El objetivo debe ser generar una COORDINACIÓN ESTRATEGICA SUPERIOR.

Lo anterior es con carácter de urgencia; ya que el régimen autoritarista-hegemónico por los signos que muestra, pareciera entrar en una etapa de mayor represión y limitaciones de derechos ciudadanos, que nos hace presumir los hará actuar con mayor severidad.

En la lectura de las condiciones objetivas, la oposición ha tenido algunas ventajas comparativas (más de 80 % del país desaprueba la gestión de Maduro), pero no las ha aprovechado en su máxima expresión y cobertura (con esto no niego que ha habido éxitos y avances, como el reconocimiento internacional), pero algo pasa, que no ha sabido cobrar. Esto evidencia un signo de cansancio integral. Renovación, es una palabra clave.

Preguntémonos, ¿por qué hay preocupación y decepción en un segmento de los venezolanos? La respuesta es multifactorial. Pero algo si es simple: cuando las órdenes de la dirección política superior, son confusas, contradictorias y cambiantes, el espectro social, no las asimila, no las acepta y por ende no las entiende. Pedagogía política, es otra palabra clave.

El régimen mueve sus tentáculos desde Miraflores, para intentar hacer pedazos a la oposición, que para ser sinceros, actúa desconcertada, desordenada y a la defensiva; aun siendo “mayoría política y electoral”, se muestra paralizada, inerte, sin iniciativa, esclerotizada,  frente a un régimen que ya no tiene apoyo popular ni sustentación legal, y solo le queda el recurso de las armas militares.

La oposición nacional debe RECONSTITUIRSE, volver a poner todas las opciones sobre la mesa, pasar a una fase de inteligente ofensiva, dentro de las circunstancias que amerita la situación sanitaria actual. No subestimar al adversario, pero tampoco dejarlos respirar. La oposición debe ser constante en una ESTRATEGIA CLARA y CONSENSUADA con todos los factores. Hagan el esfuerzo. El país y la historia se los reconocerá.

 Zaxdhyer Robles.

Filósofo – Psicólogo – Magister en Gerencia de RRHH – Coach Empresarial.

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