¿Es posible la privatización de Pdvsa?

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Así como Venezuela financió durante casi un siglo con petróleo casi regalado el poder imperial, llegó la hora de que ese petróleo sirva para el desarrollo y la felicidad de nuestros pueblos y la unión de nuestro territorio”, sentenció Hugo Chávez en su discurso de apertura en la Cumbre de Jefes de Estado del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América) y TCP (Tratado de Comercio de los Pueblos) en abril del año 2007. Si hubo un tema siempre prioritario en el gobierno del fallecido líder de la “revolución bolivariana” fue justamente el petrolero.

10 años después de este célebre discurso, la capacidad de PDVSA en el año 2017 era de poco más de 1,9 millones de barriles de crudo diarios, mientras que para octubre del año pasado la cifra cayó hasta 761 mil  barriles al día, según datos aportados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Desde hace semanas y de acuerdo a información publicada por el portal especializado en materia financiera, Bloomberg, el gobierno de Nicolás Maduro podría estar en las fase inicial de acuerdos que permitan una recuperación paulatina de la industria petrolera mediante la flexibilización del control que actualmente ejerce su gobierno en la mencionada industria. 

El panorama aún no está del todo claro y con las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump a Pdvsa no será tan sencillo como podría pensarse. Según un artículo publicado el 27 de Enero en Bloomberg la propuesta que ofrecería un respiro al debilitado sector petrolero está aún en etapas iniciales y enfrenta grandes obstáculos, entre ellos la modificación de una serie de leyes y el desacuerdo en cómo financiar las operaciones.

Sobre si hay posibilidad o no de una privatización, el economista Luis Oliveros afirmó que “No hay privatización y es un poco radical pensar en esa posibilidad en este momento”. Para lo que sí hay consenso según Oliveros es para darle más espacio de maniobra a las empresas privadas con el propósito de aumentar la producción actual. 

“Cuando se habla de ‘privatizar’ hay que tener en cuenta temas como el marco legal”, explicó Oliveros. La coyuntura política que se vive en un país con dos presidentes, una Asamblea Nacional (AN) declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) escogido a dedo por el oficialismo el 23 de diciembre de 2015 por la  AN e incluso una Asamblea Nacional Constituyente carente de toda legitimidad no ayudan a destrabar el tema petrolero

“¿Podría modificarse la ley de hidrocarburos? Para que esto suceda, debe haber acuerdos entre el gobierno y la oposición, lo cual se ve cada vez más lejano” dijo Oliveros. Pdvsa está pasando por su peor momento y por ahora no es un tema prioritario venderla a precio de gallina flaca al mejor postor, y es que ¿Quienes se atreverían a desafiar las sanciones impuesta por Estados Unidos?

Cabe destacar que desde agosto de 2017, mediante la orden ejecutiva 13.692, el presidente norteamericano Donald J. Trump prohibió que Estados Unidos realice transacciones con títulos de deuda y acciones emitidos por el gobierno de Maduro y Pdvsa así como también las transacciones con ciertos bonos existentes pertenecientes al sector público venezolano y los pagos de dividendos. Las razones: el acoso y desconocimiento a la Asamblea Nacional (AN) y haber creado una constituyente sin respeto alguno a la norma y a la constitución nacional vigente en el país. 

Consenso a medias

Lo que sí parece tener una buena receptividad según los analistas consultados y en el seno del gobierno de Maduro son los cambios en los porcentajes que actualmente se manejan en las empresas mixtas. De acuerdo a la ley, Venezuela debería tener la mayor participación en las mismas, pero hay consenso para flexibilizar esa cifra y de igual forma, podría estarse manejando la idea de privatizar refinerías, bombas de gasolina y centros de distribución en vista que Pdvsa actualmente no cuenta con los recursos, el talento humano y la tecnología para optimizar los principales centros de procesamiento, refinación y distribución del crudo nacional. 

Oliveros comenta que en este particular, el Estado muestra cierta premura, debido a que podría ser bien recibido incluso por sus más acérrimos detractores. 

“Creo que son decisiones que en el sentido común del venezolano. Más allá del populismo, no generará mayores molestias que en un momento dado se privaticen las refinerías, estaciones de servicio o incluso se produzca un posible aumento del precio de la gasolina”, dijo Oliveros.

Al ser consultado sobre la factibilidad de los cambios que vienen sonando desde hace semanas en materia petrolera en el país, el economista de Ecoanalítica, Luis Arturo Bárcenas afirmó que con la entrega de la mayoría accionaria de los proyectos petroleros locales a socios extranjeros de Pdvsa, la mayor parte de los ingresos por explotación petrolera irían a capitales privados. 

“Aparte de los intereses de estos socios por un mayor control de los ingresos, la estrategia luce necesaria para tratar de mitigar la caída de la producción nacional frente a las restricciones (operativas y de capital) que viene mostrando la industria desde hace años” enfatizó Bárcenas. 

“Considerando que aún el tráfico ilegal de gasolina constituye un fuente de ingresos para ciertas factores del poder dentro del chavismo (política y militar), desestimo que el interés del gobierno se oriente a una privatización a niveles que entorpezca esta venta ilegal, sino a un modelo más ‘intermedio’ en donde el privado asuma casi todo el proceso productivo, pero que aún le genere rentas”, agregó Bárcenas.

ANC: piedra en el zapato

En cuanto a las complicaciones que estas medidas podrían suponer, Bárcenas explicó que: “Bajo la Ley de Hidrocarburos vigente, la industria local (Pdvsa) debe poseer la mayoría accionaria en cualquier proyecto de explotación petrolera que se realice. En tal sentido, si el interés del Gobierno es entregar por completo (o más del 50% de su valor) tales proyectos a sus socios foráneos, deberá implementar una reforma al marco legal actual.  Para ello, tendrá que valerse de la ANC, lo que, en el ámbito legal internacional, pondría en entredicho la legalidad de toda reforma y, por ende, del desarrollo de cualquier proyecto que comience a operar en el nuevo marco”. 

En lo referente a las sanciones impuestas a la estatal petrolera venezolana, se entiende que las que menos se verían afectadas son las empresas mixtas vinculadas a Rusia, en vista que sus incentivos de pasar por alto las sanciones son mayores a los que podrían tener otros socios como China o Europa con quienes tal vez se forzará un modelo distinto.

“Un mayor traspaso sólo desde un punto de vista operativo (similar a lo que está ocurriendo actualmente) donde el mayor rol de las mixtas se enfocaría en la comercialización de crudo, y menos en el traspaso de activos hacia las mixtas, o un mayor aporte de capital por parte de éstas”, dijo Bárcenas.

Lo cierto es que una mayor producción petrolera en Venezuela es algo que conviene por cualquier lado que se mire. La gran interrogante que queda sería en qué condiciones se logrará esta supuesta “flexibilización”. Rusia, socio principal del gobierno de Maduro podría salir beneficiada en este tema, pero a su vez esto podría disuadir a otros interesados aliados de los Estados Unidos, según Bárcenas. 

Sobre los beneficios o perjuicios de estas conversaciones, Bárcenas afirmó que “De cara a cualquier fase de transición económica, con un nuevo gobierno y un nuevo set de políticas públicas, formular un plan de recuperación con una Pdvsa bajo este nuevo esquema luce complicado en términos políticos. Recordemos que dentro de los lineamientos del Plan País, descansa la idea de la recuperación de la industria petrolera con un mayor apoyo del capital privado. El tema acá es más del tipo de capital  involucrado”.  

Tanto Luis Oliveros como Luis Arturo Bárcenas coincidieron en que una solución a la problemática del abastecimiento del combustible estaría siendo estudiada minuciosamente, mientras tanto, usuarios han reportado en redes sociales que pasan largas horas, incluso días para poder llenar el tanque de combustible. En estados como Carabobo o Lara, se pueden tardar hasta medio día en llenar el tanque, mientras que en entidades fronterizas como Zulia, Mérida o Trujillo, las colas pueden ser de días. 

Los especialistas aseguraron que mientras el gobierno no afronte los problemas que existen en la industria petrolera la situación se agudizará. Afirman que solo queda esperar a ver hasta dónde está dispuesto a ceder el control que ejerce el gobierno de Maduro sobre su principal fuente de ingreso legal. También, si en efecto la autoproclamación del disidente de la oposición, Luis Parra, servirá como una estrategia para que se elimine el desacato impuesto a la AN desde 2015 y el chavismo modifique acuerdos para salvar lo que queda de Petróleos de Venezuela, S.A.

Con información de https://runrun.es/

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