Economía venezolana detrás de la ambulancia en Latinoamérica, según balance de la Cepal

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La crisis económica de Venezuela, no solo se mantiene, sino que se empeora, según lo que revelan las métricas de algunos de los organismos más importantes del mundo, entre los cuales se incluye la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que detalló la contracción de casi todos los medidores económicos en su Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2019.

De acuerdo con el informe, Venezuela fue por mucho la economía con peor rendimiento durante 2019. Se consolidó en este lugar gracias, entre otros elementos, a la brutal contracción de su Producto Interno Bruto (PIB) en un 26,8% durante el primer trimestre, con una disminución en todos los sectores de la actividad económica.

De esta forma, Venezuela acompañó a los otros tres únicos países que presentaron una contracción den su PIB: Argentina y Paraguay, ambos con un -2,6% en el primer semestre del año y Uruguay con un -0,1% los primeros seis meses de 2019.

Según las previsiones de la Cepal, el año cerrará con una contracción de 25,5% para Venezuela, mientras que la proyección de este medidor de cara a 2020 apunta a que la caída continúe con un -14%.

En la región, le acompañan Nicaragua con su reducción del PIB en 5,3% para 2019 y provisoriamente -1,4% en 2020; Argentina con un -3% en 2019 y un 1,3% en 2020; Haití con -0,7 en 2019 y un leve avance de 0,3 en 2020; y Ecuador con un leve retroceso de 0,2% que se corregiría en 2020 al subir 0,1%.

La compleja situación económica de Venezuela no solo perjudica a nivel interno, sino que tiene un peso negativo en la región. Este es el caso de las exportaciones, que redujeron debido al colapso de la industria del crudo venezolano.

«Los países de América del Sur han enfrentado una desaceleración de la demanda de sus socios comerciales y en algunos casos esta situación se ha visto agravada por restricciones de oferta, como ha ocurrido en la República Bolivariana de Venezuela, donde la producción de petróleo crudo colapsó», destaca la publicación.

Situación similar ocurrió con la merma de la producción minera, que ahora suma 22 trimestres consecutivos, a pesar de que el gobierno de Nicolás Maduro continuamente asevera que hay avances importantes en la explotación mineral del país, hasta el punto de entregar minas de oro a los gobernadores y «defensores» de cada estado para generar recursos.

Lo no tan malo

Entre los puntos positivos del informe de la Cepal, destaca una reducción en la inflación de Venezuela durante 2019. En octubre de 2018 se reflejaba un 64.133% de inflación interanual, mientras que en octubre de 2019 este medidor se sitúa en 39.113%. Aun así, es un número tan elevado que se retiró del promedio regional para no afectar las métricas de los demás países de la región en la publicación.

Por otra parte, el informe reseña el proceso de flexibilización del tipo de cambio oficial desarrollado durante 2019. Y aunque destacan la casi inexistente brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, también alertan que la moneda se depreció un 3.567%.

«Con el nuevo esquema cambiario prácticamente se eliminó la brecha entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio del mercado paralelo. La depreciación acumulada en el año por el tipo de cambio oficial es del 3,567% entre diciembre de 2018 y noviembre de 2019», precisan.

Una región en problemas

Si bien es cierto que solo Argentina, Nicaragua y Venezuela presentaron un rendimiento económico negativo en la región durante 2019, los expertos alertan que las previsiones no son positivas, debido a que se ha presentado una desaceleración del crecimiento que se había mantenido en los años recientes.

«En 2019, en contraste con años anteriores, 18 de los 20 países de América Latina, así como 23 de las 33 economías de América Latina y el Caribe, presentan una desaceleración en la tasa de crecimiento de su actividad económica», enfatiza la Cepal.

Las previsiones vaticinan un crecimiento del PIB destacado para Dominica (9%), Antigua y Barbuda, y (6,2%), República Dominicana (4,8%). En Sudamérica los números son menos abultados, pero resaltan Guyana (4,5%), Panamá (3,5%), Bolivia (3,3%) y Colombia (3,2%).

En este sentido, el promedio regional apunta a un crecimiento de apenas 0,1% en 2019 y una proyección de 1,3% para 2020. De esta manera se conformaría el septenio (2014-2020) de menor crecimiento en las últimas siete décadas.

Estas tasas suelen verse de forma plana al no considerar el tamaño de la economía de cada país y la masa poblacional de los mismos. Al escudriñar un poco en los números, la situación es más tensa, ya que el PIB per cápita de la región se contrajo un 4% en el período 2014-2020.

Ante esta situación, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, advirtió que «algo no está funcionando», mientras recordaba que además cayeron la inversión, el consumo per cápita, las exportaciones y la calidad de empleo.

«Hemos visto crecientes y urgentes demandas sociales para aumentar inclusión social en ingresos y bienes públicos. La región no aguanta políticas de ajuste y requiere políticas para estimular el crecimiento y reducir la desigualdad. Las condiciones actuales necesitan que la política fiscal se centre en la reactivación del crecimiento y en responder a las crecientes demandas sociales», afirmó durante la presentación del informe en Santiago de Chile.

Con información de Tal Cual

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