Asesina a su hija de un año estrellándola contra un poste (1988)

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Un dantesco crimen estremeció a los vecinos de la calle Colina con Urdaneta de Coro cuando un padre con trastornos mentales asesinó a su hija de un año estrellándo su cuerpecito contra un poste de alumbrado público ubicado al frente de abastos “CARIBE”.

Era el año 1988, en plena campaña electoral para las presidenciales, Carlos Andrés Pérez se postularía para un segundo mandato enfrentando a un candidato mucho más joven intentando sembrar esperanza hablando de cambio. Quizás lo más destacado en la prensa regional de todos los días, era sin ninguna duda, los dimes y diretes de una película repetida cada 5 años llamada ELECCIONES.

Pero un día lunes comienzo de semana una noticia se hizo sentir en el sentir de las familias corianas, una niña de un año era asesinada por su propio padre de la manera más cruel y dolorosa, su tierno e indefenso cuerpecito era impactado contra un poste.

Decía la nota de prensa que una niña de un año de edad identificada como Ana María Higuera Hernández fue víctima de un ataque de furia por parte de un enloquecido padre, que luego de discutir con la madre por la niña, la estrelló contra un poste ante la mirada atónita de testigos de la calle Urdaneta con Colina.

El padre asesino fue identificado como Darío Higuera enfurecido por una rabia ciega mató a su hija de apenas un año elevándola por los aires lanzándola contra un poste de alumbrado público en tres oportunidades ante los ojos de numerosos testigos en un aberrante hecho sucedido en la calle Urdaneta cruce con Colina a las 6 de la tarde.

LOS HECHOS
Según testigos del sector, el repugnante episodio sucedió justo al frente de abastos “Caribe” cuando el padre y la madre de la niña se encontraron en el sitio y tras cruzar palabras que enfurecieron a Darío Higuera, le arrebató la niña de sus manos tomándola por sus piececitos y con una fuerza que testigos calificaron de demoniaca la tiró contra el poste.

Según explicó la madre de la niña Solimar Hernández ese día acudió en horas de la mañana al INAM a denunciar al irresponsable padre pues no quería entregarle a la niña, y fueron citados a las 4 de la tarde, comenta la dolida madre que la PTJ tuvo que irlo a buscar a su casa y se llevó a la niña, cuando llegaron al INAM la doctora se había ido. La comisión de la PTJ procedió a llevarse a la pareja y a la niña a la sede policial. Es allí donde Darío comienza a alterarse y a gritar que no le entregaría a la niña, “la niña me pertenece a mí”, vociferaba.

La PTJ los citó para el día siguiente y los dejó ir, Solimar se vino con su hermana a pie por la avenida Urdaneta (ahora calle), a él, le dieron la cola en un carro, y justo cuando pasan por la calle Colina se bajó e increpó a la mujer diciéndole “por fin lograste”, fue entonces cuando levanto a la niña y le dio contra el poste, la niña no grito, solo lloro, cuenta la devastada madre.

“A mí me dio una crisis de nervios, porque decía que iba a matarme a mí y a la niña, Salí corriendo y entre a la casa de una amiga que vive cerca buscando ayuda”.

Posteriormente relatan los testigos que el asesino tomó a la niña desmayada en sus brazos y corrió hacia su residencia muy cerca del lugar pero en el trayecto fue alcanzado por el abuelo de la niña quien se la quito de sus manos para llevarla al hospital de Coro, donde a los pocos minutos falleció.

La Policía Técnica Judicial llegó a la escena del crimen y detuvo a Darío Higuera sorprendidos ya que horas antes habían visto a la pareja y a la niña en la sede del cuerpo detectivesco sin imaginar el desenlace que tendría el drama de los padres por la posesión de la pequeña inocente como si fuese un objeto y que perdiera la vida en manos de su progenitor.

DECLARA EL PADRE ASESINO
Desde el reten policial Darío Antonio Higuera Lugo, mecánico, con tranquilidad pero con manos temblorosas dijo a los periodistas de la Mañana que “si ella no se pone a decir que me quitaba a la niña, no hago lo que hice, ella me obligó”.

Escribe la periodista Mirna Parra de la Mañana lo que el desquiciado padre le responde, cuando le pregunta por qué hizo tal acción que lo llevara a muchos años de prisión “Sentí rabia cuando la vi a ella, me quería quitar a la niña porque estaba celosa, la niña estaba más pegada conmigo” continua “Se que lo hice y esperare lo que la justicia decida, pagare lo que tenga que pagar”.

Explica Darío Higuera que cuando decidió vivir con Solimar y tener a la niña convinieron que sería para él puesto que ella tiene un hijo de una relación anterior, por tal motivo la niña le tocaría a él señala el trastornado padre.

ESTA ENFERMO
Solimar Mercedes Hernández recibió al equipo reporteril de la Mañana en su casa materna en la calle Zamora número 7, explicó que Darío sufría de ataques, y que su suegro lo tenía en tratamiento para después internarlo, pero su suegra se negó.

Solimar quien es bedel de la escuela Ciudad de Coro expreso que “Ya se le había metido la idea de matarme y a la niña también”.

Relató que el día anterior en la casa de los suegros donde la pareja había fijado residencia junto con su pequeña hija discutieron por una lavadora, y en medio de la rabia dejo la casa de los suegros y en ella a la niña.

Cuando la periodista le pregunto si Darío alguna vez había golpeado a la niña, Solimar respondió que en el mes de febrero en un pleito de pareja, le quiso quitar a la niña a jalones pero la madre de Solimar se metió recibiendo un empujón de Darío que le fracturó la clavícula.

Los abuelos paternos de la niña, padres de Darío no daban crédito a lo ocurrido y lamentaron el hecho. Julio Higuera, totalmente consternado explicó que llevó a la niña al hospital aun con vida y como la vio morir minutos después. Julio con voz entrecortada comentó que Ana María era la menor de sus nietas y la consentida de la casa.

“Ese lunes me fui a trabajar a las 4 de la tarde y la recuerdo con sus manitos juntas pidiéndome la bendición en su corral, después su padre me la llevo a la puerta y allí me pidió la bendición dos veces, como despidiéndose”

Cita: “Es difícil luchar contra un enemigo que está en tu propia cabeza.” Sally Kempton

Toda la Fuente informativa de este reportaje pertenece ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE a la Hemeroteca del Diario La Mañana

Producción y Redacción: By Pillo

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