Andrés Velásquez: en Venezuela el voto no vale nada

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«No podemos caer en esa celada. En Venezuela no hay condiciones para elegir. Ciertamente el régimen tiene entre sus cartas a jugar con toda seguridad, la convocatoria a elecciones parlamentarias, bajo la justificación que tocan constitucionalmente. Pero debemos preguntarnos ¿Acaso Venezuela vive dentro de un marco constitucional?», esa es la pregunta que invita a responder Andrés Velásquez, el principal dirigente de La Causa R.

Si alguien tiene razones para desconfiar de un proceso electoral organizado por el Consejo Nacional Elecotoral es Andrés Velásquez, quien  a pesar de haber ganado la elección de gobernador del estado
Bolívar en 2017 no ejerce el cargo. Ni con las actas en la mano que le daban el triunfo fue reconocido por el ente comicial que preside Tibisay Lucena.

Estima que los factores democráticos deben medir muy bien el paso que van a dar, porque el gobierno de Maduro -al que no duda en calificar de dictadura- está organizando unas elecciones parlamentarias con una oposición que califica de a la medida.

Sigue respaldando a Juan Guaidó y la ruta por éste trazada en enero de 2019, aunque señala que la oposición está estancada, pero insiste en perseguir el objetivo trazado y mantener férreamente la unidad además del apoyo internacional.

El voto no vale nada

-En una reciente entrevista dice que el gobierno demolió el voto con sus trampas. ¿Qué hay que hacer para volverlo a utilizar para dirimir las diferencias políticas en Venezuela?

-En Venezuela no hay libertad para elegir libremente. Aquí el voto no vale nada. Y puedo citar mi propio caso de como fue pisoteado el voto del pueblo del estado Bolívar, que me eligió su gobernador y no hubo ningún respeto por el resultado, o el caso de Juan Pablo Guanipa, electo gobernador del Zulia e igualmente desconocido. Y más allá de esos casos podemos citar el desconocimiento de la representación parlamentaria del Estado Amazonas, o el desconocimiento del alcalde Antonio Ledezma y otros alcaldes y los protectorados que inconstitucionalmente le impusieron a gobernadores y alcaldes impidiendo y bloqueando ilegalmente su desempeño, para de esta manera burlar el voto popular.

Podemos citar también la fraudulenta elección de Maduro, el 20 de mayo del 2018; la elección del parapeto ése que ellos llaman Asamblea Constituyente y más recientemente la pretensión de desaparecer la Asamblea Nacional por parte de un TSJ, cuestionado en su legitimidad.

Para que el pueblo vuelva a confiar en el voto hay que dar las garantías necesarias para que el ciudadano perciba que tiene derecho no solo a votar sino a elegir de verdad verdad y por supuesto la reinstitucionalización a fondo con verdadera separación y autonomía de poderes para que construyamos una sociedad verdaderamente democrática y libre. Para que el ciudadano vuelva a las urnas hay que garantizarle que su voto elige y eso no ocurrirá con Maduro usurpando el poder. Creo que la gente está clarita en eso.

-Hay unas elecciones parlamentarias en el horizonte. ¿Qué hacer frente a ellas?

-No podemos caer en esa celada. En Venezuela no hay condiciones para elegir. Ciertamente el régimen tiene entre sus cartas a jugar con toda seguridad, la convocatoria a elecciones parlamentarias, bajo la justificación que tocan constitucionalmente. Pero debemos preguntarnos ¿Acaso Venezuela vive dentro de un marco constitucional? Creo que allí está la clave. Quienes usurpan el poder en Venezuela están al margen de la Constitución y además destruidas todas sus instituciones y con una extraordinaria desconfianza de la población en el “arbitro” electoral.

De manera que lo primero es encausarnos al marco constitucional y en esa dirección la que corresponde y está pendiente es la elección presidencial, ya que todos sabemos que el simulacro del 20 de mayo del 2018, es lo que nos tiene en esta crisis política, pueden estar acompañadas o no por las parlamentarias, pero las presidenciales son las que tocan.

Los factores democráticos tienen que medir muy bien el paso que van a dar ya que Maduro, anda construyendo una oposición a su medida que le legitime la usurpación o mejor dicho su fraude electoral y eso condenaría al país a vivir en dictadura por quién sabe cuantos años más. El que juegue la carta de la cohabitación o el reacomodo, estará condenando a una población ya devastada por falta de servicios públicos elementales, sin salarios, sin empleos, en fin, en la mayor tragedia social que se conozca.

-¿Usted apoya los 3 pasos propuestos por Guaidó: ¿cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres o cree que hay que hacerle algún cambio a esa política?

-Por supuesto que las he apoyado, pero pienso que las estrategias no pueden ser rígidas. Es como en el fútbol tu preparas una estrategia de juego y luego de acuerdo a como se desempeñe o se plante el adversario en el terreno de juego, entonces haces tus ajustes.

Así mismo creo, ocurre en la dinámica política, tu no puedes quedarte petrificado, mantienes tu objetivo estratégico y puedes variar tus pasos tácticos que al final te conduzcan a alcanzar el objetivo trazado. Por eso hoy acompaño también, la propuesta del Gobierno de Emergencia Nacional sin Maduro y que se asuma a la vez como la transición planteada hasta la convocatoria de elecciones presidenciales.

-¿Qué opinión le merece la operación Gedeón? ¿No fue un error de Guaidó, pasearse por una posibilidad como esa?

-Sobre ese tema no tengo opinión objetiva, porque el correlato que conocemos es el que hace el régimen. Y han surgido ahora informaciones de que esto fue financiado por la propia dictadura. El mismo Guaidó, ha declarado que nada tiene que ver con tal Gedeón. De manera que nada o muy poco tengo que decir de “operación Gedeón” ya que es el régimen el que ha tratado de involucrarlo.

-Si Usted fuera Guaidó, ¿Qué haría frente a la actual situación donde la oposición parece estar empantanada? ¿Qué políticas, tácticas, directrices plantearía?

-No estoy para dar consejos. Lo que hago son propuestas políticas y en un momento de tanto escollo, como el que tenemos, donde podría decir que en vez de empantanados estamos más bien atascados, lo fundamental es mantener nuestro objetivo estratégico, mantener férreamente la unidad, seguir trabajando para mantener el apoyo internacional que ahora tenemos y mantenernos en resistencia que hoy no puedes llevar a una etapa de movilizaciones porque estamos confinados por esta pandemia y por las medidas que tienes que mantener, pero que no por ello dejemos de señalar que razones para movilizarnos tenemos de sobra sólo repito, que las condiciones actuales nos mantiene en situación de inmovilidad.

Mantener invariable nuestra narrativa de lo que hoy vive Venezuela y visibilizar este desastre que nos ha llevado de país petrolero, con las mayores reservas de petróleo del planeta a la vergonzosa situación de tener que importar gasolina para racionarla, beneficiar a su mafias corruptas y elevarla a precios que no se compadecen con los salarios que hoy tienen los trabajadores, o la situación de falta de elementales servicios básicos que nos tiene sumergidos en la más espantosa tragedia social que hayamos vivido en nuestro país. Siempre enfocados en el urgente desalojo de la dictadura para reestablecer la democracia como elemento insustituible para reconstruir el país.

Con información de Tal Cual

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