La prudencia

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La prudencia es la cualidad de la que disponen algunas personas, la cual, las llevan a actuar en la vida con mucha cautela, precaución y reflexión, evitándose así, consecuencias negativas por obrar a la ligera e intempestivamente. Así que, sin más preámbulo, indaguemos un poquito más sobre el tema de hoy, para que lleguemos a una feliz conclusión.  

La palabra prudencia tiene su origen en el latín prudentia, que significa: “que actúa con conciencia de lo que hace o de las consecuencias de sus acciones. De manera, que la prudencia está siempre orientada a la acción.

El concepto de prudencia, está relacionado con muchas otras cualidades en el ser humano, tales como: moderación, sensatez, cordura, madurez, sabiduría, seriedad, formalidad, discreción, ponderación, discernimiento, mesura, compostura, ecuanimidad, serenidad, entre otras, cualidades positivas.

No es por casualidad, que dentro de la doctrina católica, la prudencia es considerada como una de las cuatro virtudes cardinales conocida como “la madre de todas las virtudes”. El catolicismo la define como la capacidad de razonar con buen juicio para juzgar las acciones como buenas y malas y poder discernir qué camino tomar en cada circunstancia concreta.

Ser prudente, para decirlo de otro modo, es ser precavido. Cuántas veces hemos escuchado a madres diciéndoles a sus pequeños hijos: “al cruzar la calle, miren hacia ambos lados para ver si vienen carros”. También nosotros hemos dicho o hemos escuchado: “X persona conduce con tanta prudencia que jamás ha chocado”. Estos apenas son dos ejemplos de los múltiples que existen en el diario vivir. Pues bien, cuando escuchamos u observamos este tipo de conducta en alguien, lo denominamos como persona prudente.

Cabe destacar, que también conocemos personas con conductas imprudentes, que quizá, no sólo ponga en riesgo su propia vida, sino que también represente un peligro para la vida de otras personas. El ejemplo más cotidiano es cuando un individuo conduce un vehículo de manera temeraria, porque no tiene conciencia de dos situaciones peligrosa. Una, que una persona que conduce un vehículo imprudentemente, puede matar y / o matarse ella también. Dos, la persona alocada ignora que un vehículo al pasarlo de cierta velocidad, no lo podrá controlar a la hora de una emergencia… Ser prudente, para decirlo de la forma más sencilla, es ser consciente y eso se interpreta en ser precavido.

Por otro lado, es bastante interesante mencionar que el pueblo Egipcio solía representar a la prudencia a través de una serpiente con tres cabezas (una con apariencia de león, la otra de lobo y la tercera de perro). Ya que para ellos, una persona prudente es aquella que tiene la astucia de las víboras, el coraje de los leones, la agilidad de los lobos y la amistad de los perros.

En mi muy humilde reflexión final, pienso que la prudencia es una virtud muy importante en el ser humano. Además, un gesto distintivo de la persona respetuosa y calculadora en la toma de decisiones. Consciente que la prudencia es la sabiduría de reflexionar para tomar medidas de la mejor manera, buscando el bien en sus acciones de acuerdo a su razonable criterio.

Para finalizar, la prudencia implica el respeto por los sentimientos y la vida de los demás.

Gracias por haber leído el artículo, si le gustó, ayúdame a compartirlo entre sus familiares y amigos.

¡Un abrazo lleno de bendiciones!  ¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!

Por Fredis Villanueva  

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